La gestión del talento ante la nueva era digital

Discurso pronunciado el 4 de julio de 2016 en A Coruña durante la inauguración de la jornada ‘La gestión del talento ante la nueva era digital’.

Los Consejos Sociales son los órganos de participación de la sociedad en la universidad. De nuestro Consejo Social forman parte representantes de distintos intereses sociales, unos designados por las Administraciones Públicas: el Parlamento, la Xunta de Galicia, los Ayuntamientos de A Coruña y Ferrol; otros por las asociaciones empresariales, los sindicatos y los colegios profesionales. Su existencia responde al objetivo de la necesaria colaboración universidad-sociedad para la mejora de la calidad del servicio público de educación superior universitaria y, en consecuencia, para el desarrollo económico, social, profesional, tecnológico, científico y cultural de Galicia.

La jornada que hoy celebramos está estrechamente vinculada con los objetivos estratégicos del Consejo Social porque más allá de sus funciones regladas de supervisión y control de las actividades económicas y del rendimiento de los servicios universitarios, su principal reto es impulsar la colaboración entre la sociedad y su universidad, procurando que ésta cumpla con excelencia su función de servicio público de educación superior, a través de sus tres misiones de enseñanza, investigación y transferencia de resultados.

El talento de nuestras personas, y no el turismo ni la construcción ni cualquier otro sector de la actividad económica, es el gran motor de nuestro desarrollo económico y social, y de la creación de riqueza y empleo, y en consecuencia, el responsable de nuestro bienestar social. España no es un país rico en recursos naturales. Lo mejor que tenemos son nuestras personas y su talento. La suma de nuestros talentos, formados por el sistema educativo y organizados en nuestras empresas, es nuestra capacidad para producir y competir en un mundo global. La globalización significa muchas cosas, entre ellas que competimos todos en todo el mundo y que un mercado global retribuye con justicia, sin aranceles ni fronteras ni distancias, el esfuerzo y el mérito. Por lo tanto, y me disculpo de antemano por la simplicidad de la siguiente conclusión, globalización significa que lo que no hagamos nosotros lo harán otros y, si es así, ellos crearán la riqueza y el empleo y nos quedará lamentarnos de la emigración de nuestras personas y de su talento.

En nuestra mano está evitarlo, es importante asumir que de nosotros depende. De lo que es capaz de hacer en este mundo global la suma de emprendimiento y gestión del talento tenemos ejemplos claros y cercanos. No son fruto del azar sino de la ordenación, jerarquía y organización, es decir de la gestión, del talento, emprendedor, comercial y profesional, de muchas personas. Es posible cuando se ponen los medios adecuados.

Las universidades son insustituibles en la formación del talento de las personas. Por eso no caben excusas, necesitamos universidades excelentes y la excelencia requiere hoy en día que su sistema de gobierno permita gestionar, con la debida jerarquía acompañada de rendición de cuentas, su talento interno –el café igual para todos es incompatible con la excelencia de cualquier institución, pública o privada– y que sean ellas mismas innovadoras, emprendedoras, sostenibles e internacionales, para así formar a nuestros estudiantes no solo en conocimientos sino también en todas esas competencias y habilidades profesionales que hoy mueven el mundo y conforman su bienestar y que, además, sean capaces de transferir su investigación al tejido productivo de modo que se conviertan en motores del desarrollo económico y social y de la creación de la riqueza y del empleo que tanto necesitamos.

Lograrlo es tarea y responsabilidad de toda la sociedad. Por eso creemos y decimos que invertir hoy en educación y universidades, adaptarlas a las exigencias y requerimientos del mundo actual, es el mejor camino para la prosperidad del mañana y en este contexto se está produciendo una revolución social que va a requerir un cambio de paradigma y respuestas adecuadas en universidades y empresas, porque la era digital está transformando los pilares de nuestra sociedad y de nuestra economía. A día de hoy, las competencias digitales son ya totalmente transversales, la llave que abre las puertas del conocimiento, de la información, de las relaciones profesionales, del mercado del trabajo y del comercio de bienes y servicios.

Hoy, quienes dominan la red son los que comprendieron que los usuarios podían aportar valor con su interacción y por eso hemos pasado de una web usada para navegar en busca de información y para lectura de contenidos, a una web orientada al fomento de las relaciones personales y profesionales y del intercambio de bienes y servicios, mediante herramientas que posibilitan el acceso inmediato a la información desde diversos soportes de uso generalizado.

El movimiento del consumo colaborativo, o de la economía colaborativa, que la Unión Europea ha calificado como la tercera ola de Internet y que será analizado hoy en una de las ponencias, es uno de los fenómenos que más atención está recibiendo en nuestros tiempos.

Ahora más que nunca, en esta era digital, resulta evidente que el cambio de modelo que tiene que hacer la economía española, generando productos y servicios competitivos en una sociedad del conocimiento global, sólo se puede realizar a través del emprendimiento basado en la investigación y en la innovación y en este proceso de generación de valor tienen que estar las universidades.

Termino reiterando el agradecimiento del Consejo Social a todos ustedes con una mención muy especial a Carlos Iglesias por su apoyo en la organización de esta jornada que espero resulte del máximo interés.

Muchas gracias.

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