El experto en innovación en entornos digitales sostenibles, Open Innovation Senior Ecosystem Builder en BBVA, Ignacio Villoch, destaca la importancia de adquirir “aptitudes y conocimientos que demanda la empresa y la sociedad” como clave tanto para el empleo como para emprender un proyecto empresarial.
Con motivo de su participación en el segundo taller de Laboralia 2020, “El futuro es digital o no es”, Villoch responde a las preguntas del Consello Social de la UDC.
La transformación digital está provocando cambios tanto en las competencias más demandadas por las empresas como en aquellas más necesarias para emprender. Supone, en definitiva, un cambio de modelo. En este contexto, ¿qué puede hacer un universitario para mejorar su empleabilidad y/o prepararse para emprender su propio proyecto empresarial?
Entender que el título universitario, la licenciatura o el master no es el final del viaje ni la llave maestra que abre todas las puertas. Antes bien, el principio de un viaje de aprendizaje continuo, de life long learning -aprendizaje durante toda la vida- va a tener que buscar aquellas aptitudes y conocimientos que complementen su perfil en aquellos ámbitos que demanda la empresa y la sociedad. Eso significa que graduados en Humanidades quizás necesiten cierta formación tecnológica, incluidas algunas bases de big data o programación, igual que los ingenieros van a necesitar dotarse de cierto bagaje humanístico. Además, están todas las habilidades llamadas blandas, como la creatividad, la curiosidad, la colaboración, la autoconfianza, el pensamiento crítico y las dotes de comunicación, entre otros atributos de inteligencia emocional que a menudo marcan una enorme diferencia en la empleabilidad. Los analfabetos de esta nueva era van a ser los que no tengan la capacidad de actualizarse, desaprender lo obsoleto y aprender lo nuevo.
El segundo taller del programa Laboralia 2020, que lleva por título “El futuro es digital o no es”, proporcionará detalles sobre las nuevas tendencias que afectan a la empleabilidad y al emprendimiento. Hablamos de digitalización, pero, ¿qué papel juega la sostenibilidad en este ámbito?
La sostenibilidad ocupa un puesto prioritario en las agendas de empresas e instituciones. No solo por los compromisos de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, suscritos por 193 países en la ONU en 2015. Creo que hemos llegado a un nivel de consciencia global de los graves problemas de pérdida de biodiversidad, contaminación galopante, cambio climático, agotamiento de recursos, consumo desordenado, etc., derivados de un modelo de capitalismo extractivo lineal iniciado en la segunda revolución industrial, que ha generado enormes beneficios, pero también graves problemas. Hace 40 años que estamos hablando de sostenibilidad, pero ahora ha llegado el momento inaplazable de actuar.
Usted suele comentar que su mayor virtud es “ser un polímata” -persona con grandes conocimientos en diversas materias científicas o humanísticas-. ¿Resulta esencial para tener éxito ya sea a la hora de obtener un empleo o de emprender un proyecto profesional?
Efectivamente soy un convencido defensor de la polimatía, el desarrollo de las múltiples capacidades es un enorme activo que multiplica las oportunidades. Además, permite diferenciar un perfil de otros; de otro modo, todos llegamos con una licenciatura, o un máster, otro idioma, algo de experiencia y buenas intenciones. “O te distingues o te extingues” es uno de mis mantras vitales. A mí me ha servido, y a menudo identifico entre quienes destacan alguna habilidad o actitud singular que ha marcado esa diferencia en algún momento de su carrera, o en cómo ha abordado su proyecto emprendedor.
¿Qué se encontrarán los asistentes al taller sobre “El futuro es digital o no es” el próximo 29 de octubre?
Sin hacer mucho spoiler, hemos preparado un taller que prepare tanto el qué y el cómo, como el porqué de la empleabilidad de los universitarios en esta nueva era. En especial vamos a trabajar la búsqueda del propósito en la vida, ese concepto que los japoneses denominan IKIGAI y que reside en la convergencia de la pasión con la profesión, la vocación y la misión, es decir, encontrar aquello que nos gusta, aquello en lo que somos buenos, que el mundo necesita y por lo que nos pueden pagar. Cada día nos encontramos con gente más desorientada, que sigue aplicando las reglas de un mundo que ha dejado de existir, y hemos pensado que orientarles en la búsqueda de este sentido, de este propósito, puede ayudarles mucho. Son aprendizajes que yo he descubierto a los 50 años, y que si alguien me los hubiera dicho cuanto tenía 25 años, seguramente habría tomado decisiones muy distintas.
O experto en innovación en contornas dixitais sostibles, Open Innovation Senior Ecosystem Builder en BBVA, Ignacio Villoch, destaca a importancia de adquirir “aptitudes e coñecementos que demanda a empresa e a sociedade” como clave tanto para o emprego como para emprender un proxecto empresarial.
Con motivo da súa participación no segundo taller de Laboralia 2020, “O futuro é dixital ou non é”, Villoch responde as preguntas do Consello Social da UDC.
Entender que o título universitario, a licenciatura ou o mestrado non é o final da viaxe nin a chave mestra que abre todas as portas. Así a todo, o principio dunha viaxe de aprendizaxe continua, de life long learning -aprendizaxe durante toda a vida- vai ter que buscar aquelas aptitudes e coñecementos que complementen o seu perfil naqueles ámbitos que demanda a empresa e a sociedade. Iso significa que graduados en Humanidades quizais necesiten certa formación tecnolóxica, incluídas algunhas bases de big data ou programación, igual que os enxeñeiros van necesitar dotarse de certa bagaxe humanística. Ademais, están todas as habilidades chamadas brandas, como a creatividade, a curiosidade, a colaboración, a autoconfianza, o pensamento crítico e os dotes de comunicación, entre outros atributos de intelixencia emocional que a miúdo marcan unha enorme diferenza na empregabilidade. Os analfabetos desta nova era van ser os que non teñan a capacidade de actualizarse, desaprender o obsoleto e aprender o novo.
A sustentabilidade ocupa un posto prioritario nas axendas de empresas e institucións. Non só polos compromisos da Axenda 2030 e os seus 17 Obxectivos de Desenvolvemento Sostible, subscritos por 193 países na ONU en 2015. Creo que chegamos a un nivel de consciencia global dos graves problemas de perda de biodiversidade, contaminación galopante, cambio climático, esgotamento de recursos, consumo desordenado, etc., derivados dun modelo de capitalismo extractivo lineal iniciado na segunda revolución industrial, que xerou enormes beneficios, pero tamén graves problemas. Hai 40 anos que estamos a falar de sustentabilidade, pero agora chegou o momento inaprazable de actuar.
Efectivamente son un convencido defensor da polimatía, o desenvolvemento das múltiples capacidades é un enorme activo que multiplica as oportunidades. Ademais, permite diferenciar un perfil doutros; doutro xeito, todos chegamos cunha licenciatura, ou un mestrado, outro idioma, algo de experiencia e boas intencións. “Ou te distingues ou te extingues” é un dos meus mantras vitais. A min serviume, e a miúdo identifico entre quen destaca algunha habilidade ou actitude singular que marcou esa diferenza nalgún momento da súa carreira, ou en como abordou o seu proxecto emprendedor.
Sen facer moito spoiler, preparamos un taller que prepare tanto o que e o como, como o porqué da empregabilidade dos universitarios nesta nova era. En especial imos traballar a procura do propósito na vida, ese concepto que os xaponeses denominan IKIGAI e que reside na converxencia da paixón coa profesión, a vocación e a misión, é dicir, atopar aquelo que nos gusta, aquilo no que somos bos, que o mundo necesita e polo que nos poden pagar. Cada día atopámonos con xente máis desorientada, que segue aplicando as regras dun mundo que deixou de existir, e pensamos que orientarlles na procura deste sentido, deste propósito, pode axudarlles moito. Son aprendizaxes que eu descubrín aos 50 anos, e que se alguén mo tivera dito canto tiña 25 anos, seguramente tomaría decisións moi distintas.