Presentación del informe español del Eufori Study

El sector de fundaciones de investigación e innovación acaba de ser mapeado por vez primera para España en un estudio dirigido por la profesora de la Facultad de Economía y Empresa de la UDC Marta Rey, en el marco del proyecto comparativo EUFORI (European Foundations for Research and Innovation). Este proyecto de investigación abarca 29 países europeos y ha sido promovido y financiado por la Comisión Europea. Solo las fundaciones españolas participantes en el estudio suman más de 4690 millones de euros en activos, 980 millones de euros en ingresos y 773 de gastos (2012).

El informe español, que contiene un exhaustivo análisis cuantitativo y cualitativo de las 458 fundaciones de investigación e innovación activas en nuestro país y una selección de iniciativas innovadoras en el contexto europeo, puede descargarse de forma gratuita en el servicio de publicaciones de la Comisión Europea. El estudio ha sido presentado en la décima edición de los Premios Universidad Empresa, el 26 de noviembre en la Fundación Ramón Areces, Madrid. Además, el 14 de diciembre tuvo lugar la presentación oficial del estudio para toda Europa en un workshop organizado por la Comisión Europea, en Bruselas. Sobre esta presentación puede consultarse la información publicada por el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

Tras más de dos años de trabajo, la investigadora gallega y el profesor de la Universidad de Oviedo Luis Ignacio Álvarez han conseguido mapear por vez primera, cuantitativa y cualitativamente, el sector de Fundaciones cuya área de actividad principal consiste en financiar, gestionar y/o apoyar la Investigación y la Innovación en España. Además de investigadora principal para España del Eufori Study, la profesora Rey es fundadora y miembro del órgano de gobierno de la European Research Network on Philanthropy (Red Europea de Investigadores en Filantropía), de la que proceden muchos de los investigadores del proyecto.

Pese a la crisis, la investigadora destaca que “solo sumando las cifras de las fundaciones que proporcionaron datos económicos entre las 208 que respondieron al cuestionario online, se obtienen más de 4.690 millones de euros en activos, 980 millones de euros en ingresos y 773 en gastos” (datos de 2012). En este sentido, entre sus resultados, el estudio señala que este tipo de entidades españolas, además de haber crecido rápidamente y estar relativamente institucionalizadas, tienen “una estructura de ingresos muy diversificada”.

En cuanto a la internacionalización, el sector de fundaciones de investigación e innovación españolas ha avanzado en los últimos años pero tiene todavía “un largo camino por recorrer”. No obstante, apunta la profesora de la UDC, existe entre las mismas “un gran interés por conocer las expectativas que la Comisión Europea tiene sobre el rol que pueden jugar en el desarrollo de una economía del conocimiento y una voluntad decidida por seguir aumentando la cuota española en las convocatorias del Horizonte 2020”, programa marco de investigación e innovación de la Unión Europea.

Frente al 47% de las fundaciones de investigación e innovación europeas que se autocalifican como “financiadoras”, en España solo un 17% se declaran financiadoras en el sector, destacando otros modelos de creación de valor para la sociedad radicalmente diversos. Entre ellos, el estudio español subraya cinco segmentos bien diferenciados: fundaciones patrimoniales, generalmente vinculadas a empresarios o sus familias; fundaciones corporativas; fundaciones creadas por otras entidades no lucrativas; fundaciones instrumentales de entidades públicas, como hospitales o universidades, y fundaciones que gestionan centros o parques tecnológicos, grupos o institutos de investigación.

Preguntada sobre los puntos de mejora en el sector de las fundaciones de investigación e innovación, la IP para España del Eufori Study apunta a una baja complementariedad de la financiación fundacional privada respecto a las líneas de acción públicas “ligada a un déficit de transferencia en las fundaciones privadas” y a un déficit de orientación a la innovación en los fundadores públicos.